Resignados a pensar demasiado las cosas, se vuelve insana la crueldad, imparcial y obsesiva con la que evaluamos el tiempo. Cada minuto, una y otra vez.
Nace desde muy adentro y los hechos terminan divididos, detalles infimos que torturan hasta aturdir y hazanas que se mastican con el tiempo hasta ya no generar ninguna satisfaccion.
Es tan dificil disfrutar.